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El Chechén y El Chacáh

En el estado de Yucatán, México, existe la selva maya en la región sur de este país.Existen dos especies endémicas de arboles  que son el chechén y el chacáh. Tienen relación uno con el otro ya que son veneno y antídoto; además de estar unidos por una leyenda maya sobre dos hermanos guerreros de una época milenaria.


Descripción de estas especies endémicas

El boxchechen, cuyo nombre científico es metopium brownei, alcanza entre 12 a 15 metros de altura, florece en primavera, su corteza de apariencia gris y tiene hojas con manchas negras. El uso de sus semillas es como desparasitante y sus hojas sirven de alimento a la fauna local. Su resina es usada contra enfermedades como el sarampión a través de miles de años.

Es muy conocido por su otra dualidad, su savia o resina es muy irritante para la piel ya que cualquier roce o que pise cercano a ésta, generará un fuerte malestar cutáneo, dolor y puede inclusive dejar cicatrices parecidas a la apariencia del tronco de este árbol. Pero la naturaleza es sabia, por lo que existe el antídoto, el cual proviene de la resina de otro árbol, brusera simaruba, también conocido como chacáh.

El chacáh mide 15 metros de altura, tiene flores aromáticas, posee muchos beneficios para la salud, no solo como antídoto al efecto que produce el chechén, sino también, que mediante su extracto ya sea como ungüento o infusión puede servir como desinflamatorio, curar problemas del sistema respiratorio como el asma, resfriados y bronquitis. Inclusive, ayuda a prevenir infecciones intestinales y cura picaduras de insectos. Es una fuente de producción de inciensos y como aromaterapia.

 

Correlación mística entre estos árboles endémicos y la leyenda maya

Si nos adentramos a lo místico de estos árboles nos encontramos con una leyenda milenaria maya sobre dos hermanos guerreros enamorados de una princesa maya. Uno de ellos, Tzic, era el hermano mayor, de carácter fuerte e iracundo; mientras que el menor, Kinich, era noble, amoroso y cuyo nombre significa el rostro del sol.

Ambos tuvieron un enfrentamiento hasta la muerte, no hubo ganador, fallecieron en los brazos uno del otro. Al entrar al inframundo de los dioses le pidieron perdón y que les permitiera regresar para estar cerca de Nicte-ha, la princesa amada. Solamente les permitieron regresar en forma de árboles, así la ira resurge en el árbol de chechén y el amor en el de chacáh. Por lo que coexisten estas dos energías en la selva y de forma cercana.

Esta leyenda representa cuan perfecto es la dualidad en el universo y cuan sabia es la naturaleza representada en la selva. Es una de las leyendas más contadas a sus hijos en esta región debido a su moraleja. Encierra el mensaje importante de que cada acción repercute en nuestra vida e incluso, después de ella.

 


Referencias

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